24 de octubre de 2026
Bonos y packs de sesiones: cómo venderlos online y descontarlos solos
Un bono fideliza y adelanta ingresos, pero solo si es fácil de comprar y de gastar. Cómo plantearlo en un negocio con citas.

Un bono de sesiones (cinco masajes, diez clases, un pack de tratamientos) es una de las formas más sencillas de fidelizar: el cliente paga por adelantado y vuelve. El problema suele ser el papeleo: quién lo compró, cuántas sesiones le quedan y cuándo caduca.
Qué debe tener un bono bien hecho
Un nombre claro, el precio, qué servicios cubre, cuántas sesiones incluye y cuánto dura. Con eso el cliente sabe lo que compra y tú sabes lo que prometes.
Vender online, sin intermediarios
En Axon el bono es un producto de tu tienda: se paga con tarjeta en tu propia cuenta de Stripe y solo se activa cuando Stripe confirma el pago. Nadie se queda con un bono sin pagar y tú no tienes que apuntar nada a mano.
Descontar sin pensar
Cuando el cliente reserva uno de los servicios que cubre, el bono se salda con la cita. Ves en la ficha del cliente cuántas sesiones le quedan y, si caduca, hasta cuándo.
Qué pasa si hay un reembolso
Si un pago se reembolsa o se disputa, el bono se anula. Así el saldo de sesiones siempre coincide con lo que de verdad se cobró.
Antes de lanzarlo
Piensa en la validez (¿tres meses, un año?), en qué servicios entran y en cómo lo explicas en la web. Un bono confuso genera más preguntas que ventas.
Si quieres ver cómo quedaría un bono en tu tienda, pide una demo de Axon.